Una lengua robada: el español en Filipinas

¿Se le puede arrebatar un idioma a un pueblo? Desgraciadamente, la respuesta es sí. Mire y averigue…

 

Realización y montaje: Antonio Rodríguez Navarro
Guión: Guillermo Gómez Rivera

Mi identidad nacional

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Mi cristianismo (catolicismo) y mi idioma (castellano) completan mi ser filipino. Si quito de la fibra de mi ser uno o dos de estos elementos centrales de mi identidad nacional, entonces me convertirá en un mero “filipino sólo por la ciudadanía”. La identidad filipina verdadera y completa dentro de mí dejará de existir. Es nunca suficiente hablar en castellano ni saber la historia verdadera de Filipinas para hacerse un filipino verdadero. El aspecto religioso del mismo tema no debe ser pasada por alto ni minimizado. No estoy orgulloso de ser Pinoy ni Pilipino — ¡estoy orgulloso de ser FILIPINO!

Publicado originalmente en ALAS FILIPINAS.

 

El lanzamiento suave de la Sociedad Hispano-Filipina

¡Hoy es un día maravilloso! Por fin, la página web Sociedad Hispano-Filipina ha sido lanzada el día de hoy por el joven hispanista Jemuel Pilápil.

PEPE ALAS

Jemuel ha estado trabajando en esta página web durante los últimos meses. El lanzamiento de hoy es sólo un lanzamiento suave ya que hay varias pestañas y enlaces/secciones que necesitan ser desarrollados. Pero hace semanas le sugerí que la lanzara justo a tiempo para el Día de la Hispanidad de este año. Y para este lanzamiento suave de hoy también contribuí con un artículo sobre la que se puede leer aquí.

la Sociedad Hispano-Filipina es una creación por Jemuel, un estudiante autodidacta de la lengua castellana (nunca se matriculó en ningún instituto de idiomas), y comenzó el año pasado como un grupo de Facebook. Los primeros miembros de la sociedad son de su círculo de amigos que también son amantes del idioma español, y sigue creciendo la membresía. Pero ¿de qué se trata el grupo? Aquí están los objetivos y los deberes jurados:

  • Divulgar, difundir, promover, y mantener lo vivo el idioma español.
  • Animar a los filipinos que aprendan español.
  • Crear oportunidades para practicar y disfrutar el idioma como por ejemplo viajes, reuniones, lecturas, deportes, conferencias, o cualquier actividad interesante.
  • Celebrar la existencia de la cultura hispana en Filipinas.
  • Vincular a todos los grupos hispanohablantes.

Debe recordarse que hace muchos años, tres compañeros míos (Señores Guillermo Gómez Rivera, Arnaldo Arnáiz, y José Miguel García) y yo planeamos lanzar una página web similar (pero con una gama mucho más amplia de alcance que incluye una “propaganda” para contrarrestar la leyenda negra) pero nada se materializó. Carecíamos de fondos, tiempo y los conocimientos técnicos tan necesarios. Es por eso que estoy muy feliz de que Jemuel la haya hecho por nosotros. Sin duda, Jemuel Pilápil es el “Isagani de El Filibusterismo hecho carne”. Con su Sociedad Hispano-Filipina, el idioma español tiene un futuro muy promisorio en Filipinas.

Enrique Zóbel, el renombrado filántropo, fundador del Premio Zóbel, y miembro del famoso Clan Zóbel de Ayala, dijo una vez esta memorable frase: “No quiero que el español muera en Filipinas”. Con la apariencia de la Sociedad Hispano-Filipina en el ciberespacio, la tecnología más utilizada hoy en día, tal muerte nunca sucederá, y más especialmente, siempre y cuando que tengamos la Madre de la Hispanidad como nuestra guía y patrona.

PEPE ALAS

Nuestra Señora del Pilar es la Madre de la Hispanidad. Esta es su imagen en la Catedral de Imus en la Provincia de Cavite.

¡Feliz Día de la Hispanidad! ¡Viva la Virgen del Pilar! ¡Felicitaciones a la Sociedad Hispano-Filipina! ¡Celebremos esta victoria con cervezas y rosarios!

El castellano, único idioma nacional

El abogado Tirso de Irureta Goyena vivió en una época cuando el idioma español era el idioma filipino predominante pero fue poco a poco de ser “devorado” por el idioma de los invasores estadounidenses: el inglés. Alarmado por el ataque, escribió varios artículos para defender el estado de la lengua española en Filipinas.

En este blogpost publico uno de sus artículos titulado “El Castellano, Único Idioma Nacional“. Este artículo fue seleccionado de su libro POR EL IDIOMA Y LA CULTURA HISPANOS. Es una colección de ensayos suyos que fue publicada en 1917.

En “El Castellano, Único Idioma Nacional”, Irureta Goyena argumenta por qué el español debe ser el único idioma nacional de Filipinas.

El Señor Don Tirso de Irureta Goyena (con su chófer japónes). Foto cortesía del fotógrafo Alex Waterhouse-Hayward, nieto del Sr. Goyena.

EL CASTELLANO, ÚNICO IDIOMA NACIONAL
Tirso de Irureta Goyena

Algunos opinan, al parecer, por la dualidad de idiomas en nuestro país, sosteniendo que ambos á dos, el castellano y el inglés, pueden constituir á la vez los idiomas nacionales de Filipinas. El idioma castellano es el idioma de un pasado de tres siglos, el idioma de las tres primeras centurias de civilización europea en el país, el idioma de epopeya y de los patriotas de la época revolucionaria. El inglés es el idioma del presente, de la nueva nación dominadora fuerte y jovén, y es la lengua, al mismo tiempo, más difundida en el Extremo Oriente, con cuyos países sostendrá Filipinas en lo futuro sus más íntimas relaciones comerciales y políticas. Ambos deben, por consiguiente, conservarse; ambos deben ser, en fin, los idiomas nacionales de la futura república filipina.

Somos los primeros en sostener que no laboramos contra el idioma inglés. Somos partidarios, consiguientemente, de la convivencia amistosa en el país de ambos idiomas. Sostenemos que el inglés no solo debe conservarse, sino que su conocimiento debe seguir siendo objeto de difusión. Pero entendemos que el castellano, ha sido, es y deberá ser el único idioma nacional de Filipinas.

Es indudable que si los filipinos pudieran poseer ambos idiomas á la perfección, sería esto lo más ventajoso para sus intereses. Pero el poseer, dominándolos, dos idiomas á la vez, y dos idiomas de léxico tan rico y tan variado como el inglés y el castellano, es cosa imposible para un pueblo en general, para una colectividad compleja y numerosa, como es toda una sociedad nacional, como es en este caso el país filipino. El poseer á la perfección dos idiomas á la vez es privilegio reservado á ciertos y determinados indivíduos dotados de especiales aptitudes filológicas. Y si extremamos las cosas, notaremos que aún aquellas personas que pasan por conocedoras de dos idiomas diferentes, dominan más uno que otro, y que, salvo rarísimas excepciones de inteligencias muy privilegiadas, no obstante poseer dos idiomas, piensan y sienten en uno de ellos exclusivamente, realizando una traducción mental de sus ideas y pensamientos de un idioma á otro.

Y ese idioma en que piensen y sienten las personas poseedoras de dos idiomas distintos, será su verdadero idioma propio, y no aquel en que exprese sus ideas y sentimientos después de haberlos traducido en su interior del idioma que brotó espontáneamente de su corazón ó de su inteligencia. Y ese idioma en que se pinesa ó se siente, cuando se refiere á todo un pueblo, ó á una gran parte del mismo, es su verdadero idioma nacional. Y es indudable que infinidad de filipinos piensan y sienten en castellano, y piensan y sienten de tal manera en este idioma, que mejor expresan en él los estados diversos de su alma que en cualquiera de los idiomas nativos.

La mejor demostración de este aserto la tenemos en nuestro insigne Rizal. En medio de las penalidades y sufrimientos de una cárcel, teniendo de cara á la muerte y bajo la tremenda exaltación patriótica de sus últimos momentos gloriosos, cogió la pluma para entonar un canto de despedida á su patria, es decir, á su madre, á nuestra madre común, su adorada Filipinas, y aquel sublime corazón habló en emocionantes é inspiradísimas estrofas castellanas.

Pero se dirá: ¿no tiene Suiza tres idiomas nacionales? ¿no tienen dos Bélgica, el Canadá y la Confederación sud-africana? ¿Por qué no ha de poder tenerlos Filipinas? Y nosotros contestaremos diciendo que esto es no tener en cuenta en absoluto la forma y las circunstancias bajo las cuales Suiza, Bélgica, el Canadá y la Unión del África del Sur tienen varios idiomas nacionales.

En primer lugar, no existen en ninguno de esos países varios idiomas nacionales, sino que los que existen son varios idiomas oficiales, idiomas á los cuales se les ha dado carácter oficial, por ser los idiomas de nacionalidades distintasexistentes dentro del mismo Estado. En la república de Suiza hay una mayoría de cantones alemanes, esto es, cantones de raza alemana, de costumbres alemanas y de idioma alemán, varios cantones franceses, ó sea, cantones de raza, costumbres é idioma francés; y un cantón de raza, costumbres é idioma italianos. No es, por consiguiente, que en Suiza todos los suizos hablen indistintamente los tres idiomas. Sino que hay suizos que poseen el alemán como único idioma nacional y lo utilizan exclusivamente, otros el francés, y otros el italiano. Claro está que esa proximidad y convivencia hace que muchos suizos alemanes hablen el francés, y muchos franceses alemanes el alemán. Pero lo hablan como uno cualquiera de nosotros hablaría el ruso ó el japonés, esto es, no como un idioma nacional, no como un idioma propio, sino como un idioma extraño adquirido por el estudio y por la práctica continuos.

Lo mismo ocurre en el Canadá. En el Canadá hay un Departamento ó Estado, el de Quebec, cuyos habitantes son, en su mayoría, descendientes de los antiguos colonos franceses, y que hablan consiguientemente el francés como idioma nacional. Y en los restantes Estados del Dominio, puede decirse que su mayoría están constituidos por colonos de raza inglesa, y que tienen, por lo tanto, al inglés por idioma propio. Más, como no podía evitarse que de hecho algunos colonos franceses fuesen á establecerse á Estados de raza inglesa, ni que colonos ingleses fuesen á vivir al Estado de Quebec, por no inferir agravio á ninguno de los dos, se han declarado á ambos idiomas, el francés y el inglés, idiomas oficiales. Pero no puede decirse que ambos á dos, y para todos los canadienses, sean el inglés y el francés los idiomas nacionales.

En Filipinas no ocurre esto. Hay una minoría de filipinos, descendientes e individuos de raza española que tienen al castellano naturalmente como idioma propio y casi por decir único. Hay algunas localidades donde filipinos indígenas, de pura raza nativa, como Cavite, San Roque, Caridad, Zamboanga, y aún muchos de los que en Manila y en otras capitales importantes viven, que no poseen asimismo otro idioma que el castellano más ó menos adulterado. Fuera de estos focos, que si son una excepción, lo son á favor del castellano, tenemos una gran masa de origen homogéneo, el malayo, y no dos ó tres nacionalidades distintas como ocurre en Suiza, Bélgica, Austria ó el Canadá.

No hay que pensar, por consiguiente, que la gran masa de filipinos tenga dos idiomas nacionales, porque no tienen todos ellos más que una tradición, unas costumbres y son de una misma raza. No existen aquí para los efectos del idioma dos nacionalidades distintas, una situada, por ejemplo, en Luzón y otra en Bisayas; y los mestizos americanos son una minoría microscópica, en muchos de cuyos descendientes, se ve el curioso fenómeno de adoptar el castellano ó alguno de los idiomas nativos, dejando por completo el idioma inglés.

Si todo esto es absolutamente cierto, no cabe duda que podrá haber filipinos que hablen los dos idiomas, el inglés y el castellano, pero en uno de ellos solamente pensarán y sentirán, y ese será su verdadero idioma nacional. Y en verdad, quizás existan excepciones individuales, pero de los dos idiomas, aquel en el cual piensan y sienten los filipinos es el idioma castellano. En él pronuncian sus discursos los políticos; en él impresionan y agitan los oradores á las masas populares y proletarias; en él brindan y se expansionan las sociedades de recreo; en él cantan los poetas; en él luchan los periodistas, y en él hablan y escriben los hombres de ciencia del país. Y si el caudal científico y literario de Filipinas, no es, cierta y afortunadamente de hoy, sino que data de ayer, es innegable que la mayor parte de las obras científicas y literarias, y la prensa filipina, son obra de unos pocos de la generación de ayer, y de unos muchos de la generación de hoy, de la generación nueva, que expontáneamente sigue pensando y sintiendo en castellano, que es y deberá ser, por consiguiente, no el único idioma, en absoluto, pero sí el único lenguaje nacional de todos los filipinos.

Este blogpost fue publicado originalmente en ALAS FILIPINAS.

Uicang Español = Uicang Filipino (Buwan ng Wika)

At dahil “Buwan ng Wika” ñgayón, pahintulutan niyó po munà acóng gamitin ang uica na sariling atin (sa pamamaguitan ng sinaúnang “Abecedario Filipino”).

Ñgunit…

Ang español ay uicang Filipino. Hindî itó uicang bañagà. Atin itóng pag-aralan, pagyabuñgin, mahalín, at gamitin sa pang-arao-arao na paquíquipagtálastasan sa capua nating Filipino. Sapagcát sa uícang itó nabuô ang ating pambansáng identidad (identidad nacional). Sa uicang itó nahubóg ang ating nacionalismo. Sa uicang itó binigquís ang ating mg̃a isla, at pinagbuclód ang ibá’t-ibáng raza sa ating archipiélago/capuluán. Yumaman ang vocabulario ng ating mg̃a uicang catutubo (tagálog, bisayà, ilocano, etc.) dahil sa uicang español. Itó ang uicang guinamit ng ating mg̃a bayani para macamít ang ináasam-asám na casarinlán… ¿Hindí ñga bat itó ang uica ng ating pambansáng bayani? Sa pamamaguitan ng uicang español, nilabanan ng maguiguiting na Filipino ang mg̃a manlulupig at mananacop. Sa uicang español din cumalat at tumibay ang ating cultura. Ang tunay na casaysayan ng Filipinas ay nacasulat sa uicang español. At higuít sa lahát, ang ating pananámpalataya sa Dios ay umiral at namulaclác sa pamamaguitan ng uicang español.

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Hindí mababauasan ang ating pagca-Filipino capág tayo’y gumagamit ng salitáng español. Bagcús, maguiguing más completo pa ang ating pagca-Filipino sa uicang itó.

Samacatuíd, ang tunay na Uicang Filipino ay español, hindí tagálog.

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¡Mag-aral na ng uicang castila sa Instituto Cervantes de Manila! Cuha ni: James Abao.

“Gracias”: una manera fácil de promover el español en Filipinas

La palabra “gracias” es fácilmente una de las palabras castellanas más conocidas por los estudiantes de este idioma. Diciendo gracias se demuestra no sólo gratitud sino también educación (refinamiento). Y puesto que gracias tiene traducciones en casi todos los idiomas del mundo, es una de las primeras palabras que se enseñan a los estudiantes de la lengua española.

Curiosamente, incluso los que no estudian idiomas están familiarizados con esta sencilla palabra poderosa pero amistosa. Aún más en Filipinas que ha venido siendo un bastión del idioma español en Asia por desde hace más de cuatro siglos.

¿Qué estoy tratando de decir? Sí, estoy sugiriendo que nosotros filipinos siempre debemos decir gracias en lugar de “salamat pô” o hasta “thank you“. Esa es una forma de promoción de la lengua española. Lo he estado haciendo durante años. Cada vez que recibo un buen servicio en los restaurantes de comida rápida, tiendas, y varios establecimientos, cada vez que recibo mi cambio de los conductores de autobuses y chóferes de taxis o jeepneys, cada vez que alguien me da una mano amiga, siempre digo gracias a ellos. Ni una sola vez me dan una mirada de perplejidad, ni una sola vez me preguntan qué significa gracias. De algún modo, entendieron la palabra.

Usad gracias todo el tiempo. Usadlo dentro de vuestros hogares, usadlo en las calles, dentro de vuestras escuelas, las oficinas, incluso en las iglesias. Usadlo con frecuencia entre vosotros. Usadlo de Aparrí hasta Joló. Cuando un desconocido te ha ayudado con algo, di “gracias” a él. No os avergoncéis ni siquiera os preocupéis de que no se os entiendan. Creedme — ¡os entenderán! Y ésa es la magia de la lengua española en nuestras islas.

Ya que si es español, entonces es verdaderamente filipino.

¡Gracias por leerme!

Originalmente publicado en ALAS FILIPINAS, con ligeras correcciones.