Quezon’s Game: not a review

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I have a few complaints on Quezon’s Game after having seen it last night with my wife (to celebrate her 43rd natal day):

1) Las Casas Filipinas de Acuzar was a bit off to be the setting for Manila. It was too wide open to the elements, too much sky to be seen, with even a mountain for a backdrop. Vigan, Ilocos Sur or Intramuros would have been more believable.
2) There was too much English dialogue between Manuel Quezon and Sergio Osmeña, and between Quezon and his wife Aurora. They spoke more in Spanish, of course.
3) Emilio Aguinaldo never conversed in English with fellow Filipinos. In fact, he had a disdain for it.
4) The rather contemptuous observation of a Jewish-run Hollywood is a recent one.
5) I heard Quezon utter “puñeta” only once.

While it has no overall significance to our country’s general history, Quezon’s Game was still a good period film that offered viewers a glimpse on the behind-the-scenes political maneuverings of a US-sponsored Commonwealth of the Philippines, not to mention another least-known human side to Quezon. Raymond Bagatsing showed us another convincing performance, Audie Gemora was a spitting image of Osmeña, and the white actors playing their white historical counterparts were all laudable in their thespian duties.

Also, Quezon’s Game was the second consecutive movie “game” that made my tears roll: the first was Avengers: Endgame😂

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Hoy en la Historia de Filipinas: la muerte del General Gregorio del Pilar

HOY EN LA HISTORIA DE FILIPINAS: 2 de diciembre de 1899 — Gregorio del Pilar, uno de los generales más jóvenes del ejército revolucionario filipino contra los invasores estadounidenses, fue asesinado mientras defendía el Paso de Tírad en Monte Tírad (en Cervantes, Ilocos Sur) Tenía 24 años. Se le asignó defender el paso con sólo 60 soldados mientras su enemigo numerado a más de 300. Su muerte fue presenciada y registrada por uno de sus soldados, Telesforo Carrasco, un español.

Una escena de la película “Goyo: Ang Batang Heneral” que representa a los soldados filipinos en Paso de Tírad. Foto cortesía de TBA Studios.

…divisamos a los Americanos a distancia de unos 15 metros que subían arriba, rompiendo este seguido el fuego los Soldados. Como el General no veía el enemigo por causa del cogon, mando alto el fuego; en este momento yo le alargaba la tercerola y le llamaba la atención de que los Americanos dirijían a él sus tiros y que se agachase pues su vida peligraba y en este momento recibió un balazo en el pescueso le produjo una muerte instantánea: también yo recibí un balazo en el sombrero que no me ocasionó daños algunos. Al ver los Soldados que el General había muerto se pusieron de pie en ademán de correr, pero yo les detuve apuntando con la tercerola y diciéndoles que al primero que corriera le levantaba la tapa de los sesos por lo que volvieron a romper el fuego, mientras se retiraba el cadáver del General a la segunda trinchera.