Nubes

PEPE ALAS

Nubes encima de nuestro apartamento, cerca de la Laguna de Bay (14/09/2010).

La ciencia nos enseña que el propósito de los nubes son para contener la lluvia y envolver la tierra del calor extremo del sol. Es verdad. Pero hay otro propósito…

Tenemos los nubes entre nosotros para placer los ojos cansados de la humanidad, cansados debido a muchas tribulaciones, inundaciones, y presiones que esta realidad codiciosa nos inflige. Al mirar a estas raras blancuras en el cielo (por supuesto, es necesario usar gafas de sol cuando hace sol), se puede encontrar un tipo de comodidad que tal vez sólo una poesía pueda exponer en detalle. Es como una visión breve de la vida eterna.

Estos nubes de todos los tipos, de mechones juguetones, algodones gigantescos, como mecanismos de un sueño, complacen no sólo los ojos sino la mente agotada. Es triste que mucha gente toma los nubes un poco a la ligera.

La naturaleza no es sólo para sustentar la vida sino para animarla.

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Hoy en la Historia de Filipinas: la inauguración de la Segunda República de Filipinas

Inauguración de José P. Laurel como presidente en el Legislative Building (Edificio Legislativo). Hoy en día el edificio alberga el Museo Nacional de Bellas Artes (foto: Michael Vincent).

Hoy es el aniversario de la Segunda República de Filipinas, conocida oficialmente como la República de Filipinas (o la República de Filipinas patrocinada por los japoneses), fue un estado títere establecido el 14 de octubre de 1943 durante la ocupación japonesa que fue parte del teatro de operaciones de la Segunda Guerra Mundial. El batangueño José Paciano Laurel y García fue su presidente.

En efecto, esta república fue la primera vez que se concedió la independencia a Filipinas en lugar de ganarla mediante la lucha armada. Sin embargo, como se ha mencionado más arriba, fue considerado sólo como un estado títere.

Trasfondo

El presidente Manuel L. Quezon declaró a Manila (la capital nacional) como una “ciudad abierta” y la dejó bajo el gobierno de Jorge B. Vargas como alcalde. Los japoneses entraron en la ciudad el 2 de enero de 1942 y la establecieron como la capital. Japón capturó Filipinas totalmente el 6 de mayo de 1942 después de la sangrienta Batalla de Corregidor.

El Teniente General Masaharu Homma decretó la disolución de la Mancomunidad Filipina y estableció la Comisión Ejecutiva de Filipinas, un gobierno interino, con Vargas como su primer presidente en enero de 1942. El KALIBAPI (“Kapisanan sa Paglilingkod sa Bagong Pilipinas o la Sociedad para el Servicio en Nueva Filipinas) fue formada por la Proclamación Nº 109 de la Comisión Ejecutiva de Filipinas, una ley aprobada el 8 de diciembre de 1942, que prohíbe todos los partidos políticos existentes y crea la nueva alianza de gobierno. En síntesis, el KALIBAPI fue el único partido político permitido por los japoneses. Por eso, el pro japonés “Partido Ganap” (ganáp es una palabra tagala que significa completo) de Benigno Ramos, que vio a los japoneses como los salvadores del archipiélago contra la ocupación estadounidense, fue absorbido por el KALIBAPI.

El primer director general del KALIBAPI fue Benigno Aquino, Padre (abuelo del ex Presidente Benigno Aquino III). El 20 de septiembre de 1943, los grupos representativos de KALIBAPI en las provincias y ciudades del país eligieron entre ellos a cincuenta y cuatro miembros de la Asamblea Nacional de Filipinas, la legislatura del país, con cincuenta y cuatro gobernadores y alcaldes de ciudades como miembros ex officio. Tres días después, la sesión inaugural de la Asamblea Nacional se celebró en el Edificio Legislativo. Eligió por mayoría a Aquino como su primer presidente y Laurel como presidente de la nueva República de Filipinas que fue inaugurada el 14 de octubre de 1943. Durante la inauguración, el ex Presidente Emilio Aguinaldo y el General Artemio Ricarte, veteranos de la rebelión tagala contra España y la guerra filipino-estadounidense, alzaron la bandera filipina; fue la misma que se usó durante la guerra filipino-estadounidense.

Aquí son los oficiales filipinos más altos de la Segunda República de Filipinas:

Presidente José P. Laurel 1943–1945
Presidente de la Cámara Benigno S. Aquino 1943–1945
Primer Ministro Jorge B. Vargas 1943-1945
Miembros del Gabinete
Ministro de Agricultura y Comercio Rafael Alunan 1943–1945
Ministro de Salud, Labor, e Instrucciones Públicas Emiliano Tría Tirona 1943–1945
Ministro de Finanzas Antonio de las Alas 1943–1945
Ministro de Asuntos Exteriores Claro M. Recto 1943–1945
Ministro de Justicia Teófilo Sison 1943–1945
Ministro de Educación Camilo Osías 1943–1945
Ministro de Obras Públicas y Comunicación Quintín Paredes 1943–1945

Conclusión y consecuencia

El 21 de septiembre de 1944, Laurel puso a la República bajo la Ley Marcial. Dos días después, la República declaró oficialmente la guerra contra los Estados Unidos de América (EE. UU.) y el Reino Unido. Tras el regreso de las fuerzas aliadas lideradas por los EE. UU., el gobierno de la Segunda República evacuó Manila a Baguio. La república fue disuelta formalmente por Laurel en Tokio el 17 de agosto de 1945, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial. Filipinas fue ocupada nuevamente por los EE. UU., y muchos de los funcionarios de la Segunda República de Filipinas como Laurel, Aquino, y Recto fueron encarcelados y calificados como traidores.

El lanzamiento suave de la Sociedad Hispano-Filipina

¡Hoy es un día maravilloso! Por fin, la página web Sociedad Hispano-Filipina ha sido lanzada el día de hoy por el joven hispanista Jemuel Pilápil.

PEPE ALAS

Jemuel ha estado trabajando en esta página web durante los últimos meses. El lanzamiento de hoy es sólo un lanzamiento suave ya que hay varias pestañas y enlaces/secciones que necesitan ser desarrollados. Pero hace semanas le sugerí que la lanzara justo a tiempo para el Día de la Hispanidad de este año. Y para este lanzamiento suave de hoy también contribuí con un artículo sobre la que se puede leer aquí.

la Sociedad Hispano-Filipina es una creación por Jemuel, un estudiante autodidacta de la lengua castellana (nunca se matriculó en ningún instituto de idiomas), y comenzó el año pasado como un grupo de Facebook. Los primeros miembros de la sociedad son de su círculo de amigos que también son amantes del idioma español, y sigue creciendo la membresía. Pero ¿de qué se trata el grupo? Aquí están los objetivos y los deberes jurados:

  • Divulgar, difundir, promover, y mantener lo vivo el idioma español.
  • Animar a los filipinos que aprendan español.
  • Crear oportunidades para practicar y disfrutar el idioma como por ejemplo viajes, reuniones, lecturas, deportes, conferencias, o cualquier actividad interesante.
  • Celebrar la existencia de la cultura hispana en Filipinas.
  • Vincular a todos los grupos hispanohablantes.

Debe recordarse que hace muchos años, tres compañeros míos (Señores Guillermo Gómez Rivera, Arnaldo Arnáiz, y José Miguel García) y yo planeamos lanzar una página web similar (pero con una gama mucho más amplia de alcance que incluye una “propaganda” para contrarrestar la leyenda negra) pero nada se materializó. Carecíamos de fondos, tiempo y los conocimientos técnicos tan necesarios. Es por eso que estoy muy feliz de que Jemuel la haya hecho por nosotros. Sin duda, Jemuel Pilápil es el “Isagani de El Filibusterismo hecho carne”. Con su Sociedad Hispano-Filipina, el idioma español tiene un futuro muy promisorio en Filipinas.

Enrique Zóbel, el renombrado filántropo, fundador del Premio Zóbel, y miembro del famoso Clan Zóbel de Ayala, dijo una vez esta memorable frase: “No quiero que el español muera en Filipinas”. Con la apariencia de la Sociedad Hispano-Filipina en el ciberespacio, la tecnología más utilizada hoy en día, tal muerte nunca sucederá, y más especialmente, siempre y cuando que tengamos la Madre de la Hispanidad como nuestra guía y patrona.

PEPE ALAS

Nuestra Señora del Pilar es la Madre de la Hispanidad. Esta es su imagen en la Catedral de Imus en la Provincia de Cavite.

¡Feliz Día de la Hispanidad! ¡Viva la Virgen del Pilar! ¡Felicitaciones a la Sociedad Hispano-Filipina! ¡Celebremos esta victoria con cervezas y rosarios!

Una conferencia sobre la evolución del “bahay na bató”

Asistí esta tarde una conferencia sobre la evolución de la casa ancestral filipina, más conocido como el “bahay na bató”. La conferencia fue impartida por el Sr. Martín Tinio en la Casa Azul del Instituto Cervantes de Manila en Intramuros. El Sr. Tinio es un reconocido experto de las casas ancestrales filipinas. De hecho, ha publicado un libro (con Fernando Ziálcita) sobre este tema titulado Philippine Acnestral Houses. Ese libro ya está fuera de impresión.

 

El Sr. Tinio estaba visiblemente enfermo ya que estaba tosiendo todo el tiempo, pero el espectáculo debe continuar.

Después de la conferencia, los participantes recibieron un tour gratuito en la cercana Casa Manila, un bahay na bató que es una réplica de otro bahay na bató que estaba de pie en Binondo durante los tiempos españoles. Esta casa que en realidad es un museo fue diseñado bajo los auspicios del Sr. Tinio hace muchos años.

Bueno, tengo que irme. Estoy apresurado porque sólo estoy en un cibercafé cerca del Far Eastern University, jaja. No sabía cómo llegué aquí… ¡creo que estoy perdido! 🤣

Would Rizal have won the Ultra Lotto prize money?

Last night, the Philippine Charity Sweepstakes Office’s (PCSO) Ultra Lotto breached the one-billion peso mark when the jackpot hit a whopping ₱1,026,264,340. The prize money —the biggest lottery prize in Filipino History so far— is expected to even grow much bigger with each coming draw date.

No hay texto alternativo automático disponible.

The hopes and dreams of millions of Filipinos here and abroad have been abuzz for the past several weeks because of this. But why not? With the continuous rising cost of commodities and record-breaking inflation rates, how can we blame them not to gamble twenty-four pesos or more for an Ultra Lotto ticket in the hopes of escaping our country’s decades-old economic miseries for good? Even the president’s daughter was tempted to try her luck several days ago. But the only way to win the lottery, really, is by sheer luck. Mathematicians will attest to this.

Speaking of history and luck, we can now say that José Rizal was one heck of a lucky fellow. Writer, painter, sculptor, political thinker, ophthalmologist, land surveyor, anthropologist, polyglot, farmer, grammarian, fencer, etc., he was the 19th century’s poster boy of a true renaissance man. He lived the good life as a child, having been born to well-off parents. He even had some of the finest ladies during brief intervals as a lover boy. Daniel Padilla’s song “Nasa Iyó Na Ang Lahát” fits him perfectly. 😂 Tapos guinauá pa siyáng pambansáng bayani. 

But wait — there’s more! In case you haven’t heard yet, Rizal also had another least-known attribute. And that is luck which he was able to use to win the lottery! Playing the lottery was, in fact, his (only) vice. Even while in Spain, he made it a point to save three to six pesetas a month for lottery tickets.

During his exile to Dapitan, Rizal was able to use luck to finally win the lottery. During those days, the lottery was managed by the Empresa de Reales Lotería Españolas de Filipinas, the precursor of the PCSO (part of the proceeds of the lottery games was used by the Spanish colonial government to generate revenues). Rizal won second prize on 21 September 1892. The jackpot was worth ₱20,000, and the winning number was 9736. But since he had shared his money to fund for the purchase of the lottery ticket with two other people, he had to share the jackpot with them. Those two were Dapitan Governor Ricardo Carnicero and a certain Francisco Equilor, a Spanish resident in Dipólog. Each of the three received about ₱6,200 which was still a huge amount during the 1890s.

What did Rizal do with his prize money? Being a good son, he sent ₱2,000 to his father who had just finished paying off some debts in Manila. He also sent ₱200 to his friend José Mª Basa, known in Filipino History as the one who had smuggled Rizal’s novels to our country from Hong Kong (as an aside, Basa’s great granddaughter Cristina was the wife of the late and controversial Chief Justice Renato Corona). The rest of the money was used to purchase a 16-hectare land in Barrio Talísay, the exact place where he had stayed during his exile in Dapitan. He also engaged in abacá business as well as setup a small school for boys and a hospital. He even funded the installation of a street lighting system in Dapitan. That’s how selfless he was. Hopefully, whoever wins that fairy tale Ultra Lotto jackpot would be as generous as our national hero.

The 16-hectare land which Rizal purchased using his lottery winnings is now known as the José Rizal Memorial Protected Landscape. Photo: Gerald Patrick Harayo.

Would Rizal have won today’s billion-peso jackpot if he were alive today? It’s a lucky guess. But whatever luck he may have had in winning that lottery, however, wasn’t enough to save him from being framed by Freemasons as the leader of the Katipunan rebellion which eventually led to his execution by firing squad. Sa isáng bandá, hindí palá puedeng mapuntá sa isáng táo ang lahát.

Spanish pop songs in Filipinas

After a stressful night shift, I hailed a video-on-board bus on my way home. Not my choice. All air-conditioned buses in EDSA have television sets, and I hate it. Most of the time they’re too loud. Many times have I asked drivers and conductors to tone down the volume, or to just turn them off completely. Nobody really cares about what TV programs or films video-on-board buses play. Whether they shut down their TVs or not, we commuters don’t care (bus owners, take heed). We take buses just to get home safely and comfortably. Especially in the case of us weary employees who usually sleep on the way home.

This morning, I was fortunate to have hailed my favorite bus liner whose seats are reclinable and whose TV sets aren’t usually played out loud compared to its rivals. I usually doze off on my way home, so I prefer this bus liner. The TV was tuned in to ABS-CBN’s Umagang Kay Ganda when I got inside. The morning show’s guest was popular actress and singer Vina Morales. I didn’t care about the program. I just needed to sleep throughout the horrible morning traffic. After reclining my seat to give my aching back a much needed rest, I felt my consciousness fleeting.

I could already hear Vina Morales singing. Live. Thank goodness the volume wasn’t that loud, so no need for me to complain. But as I was nearing the world of sweet sleep, I noticed that Vina’s song sounded like Latin Pop although the lyrics were in Tagálog. Suddenly, I heard her blurt out “Eres Mío” and a bunch of other Spanish phrases. That woke me up completely, of course.

I was able to catch the rest of her performance. I was impressed considering the fact that Vina Morales is not a Spanish-speaker. But with her mestiza looks, she could easily pass for a Spanish half-breed. Or even a fair-skinned Latin American.

Upon arriving home, I immediately surfed the net to check out that Spanish song of hers. I was a bit disappointed to find out that the song wasn’t new. In fact, it was released two years ago as part of her 30th anniversary album. It appears that the song didn’t receive much fanfare considering that it was the first time I ever heard of it.

This song reminded me of Josh Santana, another Filipino music artist who recorded Spanish songs many years ago. I even remember having written something about him. Sadly, he didn’t become as popular as many other recording artists that we have today. He has since disappeared from the music scene to become a full-time doctor.

But even before Vina and Josh hit the music scene, there was already Pilita Corrales, “Asia’s Queen of Songs”. She has been a recording artist since the 1950s and has in fact recorded more than a hundred songs in four languages in which she is fluent: Cebuano, Tagálog, English, and Spanish. One of the Spanish songs she recorded was a Filipino folk song called Cariñosa whose accompanying dance form is considered as one of our country’s national dances.

During colonial times, many of our folk songs were in Spanish. Even folk songs that we thought we knew to have been eternally in Tagálog started out with Spanish lyrics (there’s Paru-Parong Bukid, for instance)!

If we are to make the Spanish language popular in our country once more as it once was, pop songs are a perfect avenue. We just need more musicians, songwriters, and music producers to patronize and market them. Because they really are marketable abroad, especially since there are more than 20 Spanish-speaking countries that are ready to listen to such songs.

A La Patria (Emilio Jacinto)

Tengo problemas con el Katipunan, la sociedad secreta fundada por francmasones en 1892 para liberar Filipinas del gobierno colonial español. La historia general nos enseña que los Katipuneros eran patriotas, héroes que nos liberaron de la tiranía española. Pero he terminado con esa mentira. No estoy diciendo que, aunque francmasones, los Katipuneros eran malvados. Yo sé que muchos de ellos vivieron por un ideal — todos los revolucionarios/rebeldes lo hacen. Pero así lo hace la sociedad contra la que se rebelan. No es de extrañar que José Rizal nunca aprobara la rebelión de Katipunan: comprendió cuál ideal debía permanecer en pie.

Sin embargo, aunque no soy un seguidor de la rebelión tagala, soy un seguidor de la literatura, sobre todo de la literatura bien escrita. Arte por el bien del arte, como ellos dicen. Así que os presento un poema escrito por Emilio Jacinto (1875—1899), uno de los miembros más jóvenes y oficiales de más alto rango del Katipunan. Este poema titulado A La Patria fue dedicado a su patria chica, Filipinas. Se debe notar que durante el tiempo de Jacinto, el concepto de la patria significaba dos cosas: la patria grande y la patria chica. La patria grande inmediatamente se refiere a la Madre España. Por otro lado, la patria chica denota la localidad de uno: en el caso de Jacinto y sus compatriotas filipinos, es Filipinas. Pero en A La Patria que fue escrito el 8 de octubre de 1897 (de hecho, es su aniversario el día de hoy) bajo los cocoteros de Santa Cruz, La Laguna donde vivió como rebelde-refugiado, ya había declarado que su patria grande era Filipinas, “sin el yugo español”.

A los que han leído el Mi Último Adiós de Rizal, se puede notar fácilmente cuán similar es el poema de Jacinto con el del héroe nacional. El de Rizal fue escrito seis meses antes de que Jacinto escribiera el suyo. Ambos poemas están dedicados a Filipinas. Y están escritos en el estilo Alejandrino (verso de catorce sílabas métricas compuesto de dos hemistiquios de siete sílabas con acento en la tercera y decimotercera sílaba). Bueno, sin más preámbulos, os presento A La Patria por Emilio Jacinto.

Talambuhay ni Emilio Jacinto

Emilio Jacinto, el “Cerebro del Katipunan” (imagen: Bayaning Filipino).

A LA PATRIA
Emilio Jacinto

¡Salve, oh patria, que adoro, amor de mis amores,
que Natura de tantos tesoros prodigó;
vergel do son más suaves y gentiles las flores,
donde el alba se asoma con más bellos colores,
donde el poeta contempla delicias que soñó!

¡Salve, oh reina de encantos, Filipinas querida,
resplandeciente Venus, tierra amada y sin par:
región de luz, colores, poesía, fragancias, vida,
región de ricos frutos y de armonías, mecida
por la brisa y los dulces murmullos de la mar!

Preciosísima y blanca perla del mar de Oriente,
edén esplendoroso de refulgente sol:
yo te saludo ansioso, y adoración ardiente
te rinde el alma mía, que es su deseo vehemente
verte sin amarguras, sin el yugo español.

En medio de tus galas, gimes entre cadenas;
la libertad lo es todo y estás sin libertad;
para aliviar, oh patria, tu padecer, tus penas,
gustoso diera toda la sangre de mis venas,
durmiera como duermen tantos la eternidad.

El justo inalienable derecho que te asiste
palabra vana es sólo, sarcasmo, burla cruel;
la justicia es quimera para tu suerte triste;
esclava, y sin embargo ser reina mereciste;
goces das al verdugo que en cambio te dá hiel.

¿Y de qué sirve ¡ay, patria! triste, desventurada,
que sea límpido y puro tu cielo de zafir,
que tu luna se ostente con luz más argentada,
de que sirve, si en tanto lloras esclavizada,
si cuatro siglos hace que llevas de sufrir?

¿De que sirve que cubran tus campos tantas flores,
que en tus selvas se oiga al pájaro trinar,
si el aire que trasporta sus cantos, sus olores,
en alas también lleva quejidos y clamores
que el alma sobrecogen y al hombre hacen pensar?

¿De qué sirve que, perla de virginal pureza,
luzcas en tu blancura la riqueza oriental,
si toda tu hermosura, si toda tu belleza,
en mortíferos hierros de sin igual dureza
engastan los tiranos, gozándose en tu mal?

¿De qué sirve que asombre tu exuberante suelo,
produciendo sabrosos frutos y frutos mil,
si al fin cuanto cobija tu esplendoroso cielo
el hispano declara que es suyo y sin recelo
su derecho proclama con insolencia vil?

Mas el silencio acaba y la senil paciencia,
que la hora ya ha sonada de combatir por ti.
Para aplastar sin miedo, de frente, sin clemencia,
la sierpe que envenena tu mísera existencia,
arrastrando la muerte, nos tienes, patria, aquí.

La madre idolatrada, la esposa que adoramos,
el hijo que es pedazo de nuestro corazón,
por defender tu causa todo lo abandonamos:
esperanzas y amores, la dicha que anhelamos,
todos nuestros ensueños, toda nuestra ilusión.

Surgen de todas partes los héroes por encanto,
en sacro amor ardiendo, radiantes de virtud;
hasta morir no cejan, y espiran. Entre tanto
que fervientes pronuncian, patria, tu nombre santo;
su último aliento exhalan deseándote salud.

Y así, cual las estrellas del cielo numerosas,
por tí se sacrifican mil vidas sin dolor:
y al oir de los combates las cargas horrorosas
rogando porque vuelvan tus huestes victoriosas
oran niños, mujeres y ancianos con fervor.

Con saña que horroriza, indecibles torturas,–
porque tanto te amaron y desearon tu bien,–
cuantos mártires sufren; más en sus almas puras
te bendicen en medio de angustias y amarguras
y, si les dan la muerte, bendicente también.

No importa que sucumban a cientos, a millones,
tus hijos en lucha tremenda y desigual
y su preciosa sangre se vierta y forme mares:
no importa, si defienden a tí y a sus hogares,
si por luchar perecen, su destino fatal.

No importa que suframos destierros y prisiones,
tormentos infernales con salvaje furor;
ante el altar sagrado que en nuestras corazones
juntos te hemos alzado, sin mancha de pasiones,
juramentos te hicieron el alma y el honor.

Si al terminar la lucha con laureles de gloria
nuestra obra y sacrificios corona el triunfo al fin,
las edades futuras harán de tí memoria;
y reina de esplendores, sin manchas ya ni escoria,
te admirarán los pueblos del mundo en el confín.

Ya en tu cielo brillando el claro y nuevo día,
respirando venturas, amor y libertad,
de los que caído hubieren en la noche sombría
no te olvides, que aun bajo la humilde tumba fría
se sentirán felices por tu felicidad.

Pero si la victoria favorece al hispano
y adversa te es la suerte en la actual ocasión,
no importa: seguiremos llamándonos “hermano”,
que habrá libertadores mientras haya tirano,
la fé vivirá mientras palpite el corazón.

Y la labor penosa en la calma aparente
que al huracán precede y volverá a bramar,
con la tarea siguiendo más firme, más prudente,
provocará otra lucha aun más tenaz y ardiente
hasta que consigamos tus lágrimas secar.

¡Oh patria idolatrada, cuanto más afligida
y angustiada te vemos te amamos más y más:
no pierdas la esperanza; de la profunda herida
siempre brotará sangre, mientras tengamos vida,
nunca te olvidaremos: ¡jamás, jamás, jamás!